Pétalos de sal

 Un viaje de resistencia, dolor, amor y esperanza. Aquí puedes usar la metáfora de los pétalos de sal: frágiles, como la piel del mar, pero resistentes porque han sobrevivido al viento y al agua.



Escribir estas páginas ha sido como recoger las conchas que el mar devuelve después de la tormenta. Algunas están enteras, otras rotas, pero todas guardan la memoria del oleaje. Así siento mi cuerpo y mi alma tras la lucha contra el cáncer: marcados, frágiles, pero también más vivos que nunca.


Este libro no es un testimonio de derrota, sino un mapa de resistencia. Cada palabra nace de la herida, pero también de la esperanza que se filtra como luz en la rendija más oscura. Aquí están los silencios de hospital, los días grises, las lágrimas que ardieron como sal sobre la piel. Pero también están las risas que nacieron en medio del dolor, los abrazos que me sostuvieron, y la certeza de que, incluso en la fragilidad, florece la fuerza.


Pétalos de sal es mi manera de agradecer a la vida por cada instante, de rendir homenaje a quienes luchan, a quienes acompañan, y a quienes ya no están pero siguen presentes en cada memoria. Es un ramo extraño: flores hechas de lágrimas secas y de mares en calma. Quizás frágil, pero eterno.




Comentarios

Entradas populares