En tierra hostil
Como el zapatero que elabora sus zapatos con plena devoción y esmero, esta obra es el resultado de una pasión que terminó creando el calzado con el que hoy camino por la vida. A veces, de una guitarra brotan sonidos inconexos; si está desafinada, al oído le llega solo ruido, pero el alma siempre busca una mejor melodía.
En estas páginas, mis manos intentan poner remedio a un sonido desordenado. No pretendo ser el "Amor Brujo" de Falla ni el "Concierto de Aranjuez", pero sí busco esa voz ronca, castigada por el frío y aromatizada por el tiempo, que narra la verdad de quien ha vivido en la arena, en la pista y en el agua.
Capítulo 1: El Silbato Inicial
Todo comenzó con una conversación que parecía trivial. Mi entrenador hablaba con mis padres, recomendando que aquel niño inquieto se uniera al equipo de balonmano del colegio. En aquel entonces, el campo de batalla era un rectángulo de cemento donde no se buscaba la gloria, sino la distracción.
Sin embargo, ese espacio se transformó pronto. Pasó de ser un medio de ocio a ser un fenómeno educativo y social. Allí, entre el sudor y el sonido del balón contra la madera, empecé a forjar una personalidad.
La Lucha Interna
El deporte me dio mucho, pero hubo un momento en que llegué a odiarlo. ¿Qué te impulsa a querer dejar algo que es parte de tu ADN? En este relato no solo hablo de los éxitos, sino de la excesiva influencia del "ser alguien", del peso de los títulos y de cómo las obligaciones empezaron a transformar un juego en un "oficio de adulto".
Sentí, en muchas ocasiones, el síndrome de la marioneta. Actuar bajo los hilos de un sistema que exige resultados constantes, sintiéndome manejado por las masas o por la propia ambición. Pero incluso en esa incertidumbre, donde me preguntaba si tanto esfuerzo tenía recompensa, encontré la respuesta: el título más importante no fue un trofeo, sino el de haber emergido como una persona integrada, con valores que me alejaron de los peligros del alcohol o las drogas que acechaban en las esquinas de mi juventud.
El Referente
No puedo olvidar la figura del entrenador. Ese referente que, mientras yo crecía entre influencias culturales y familiares, se encargó de distorsionar mi vocación inicial para darme algo mejor: una educación integral. A pesar de las derrotas —aquellas que vinieron seguidas y fueron difíciles de manejar—, hoy agradezco a esas personas lo que soy. Sin su exigencia y su guía, hoy no tendría motivos para escribir.
Este libro es, en definitiva, la historia de cómo un niño curioso se convirtió en un adulto que entiende que la competición es, sobre todo, una lucha contra las propias sombras.
Comentarios
Publicar un comentario